Huellas de la Historia

  • Oratorio de la Salud
  • Pila Bautismal Iglesia San Miguel
  • Iglesia de San Miguel
  • San Miguel Arcángel
  • San Miguel el Chico
  • Iglesia de San Juan en Tenteniguada
  • Iglesia San Miguel en Valsequillo
  • Vírgen de Fátima en iglesia de San Juan
  • San Juan en Tenteniguada
  • Cuevas aborígenes de El Roque, bco. de San Miguel
  • San Juan Niño en Tenteniguada
  • La Encarnación Iglesia de San Miguel
  • Sagrado Corazón Iglesia de San Miguel
  • Vírgen de Fátima iglesia de San Miguel
  • Cuartel del Colmenar
  • Plaza San Miguel
  • Iglesia San Roque
  • Puente San Miguel
  • Tallas Flamencas Oratorio de Era de Mota
  • Iglesia de San Miguel Valsequillo
  • Iglesia San Juan en Tenteniguada
  • Cuadro de Ánimas, Iglesia de San Miguel.jpg
  • Cuevas, barranco de San Miguel.jpg
  • El Calvario, Iglesia de San Miguel.jpg
  • El Nazareno, Iglesia de San Miguel.jpg
  • La Inmaculada Concepción, Iglesia de San Miguel.jpg
  • La Santa Fé, Iglesia de San Miguel.jpg
  • La Verónica, Iglesia de San Miguel.jpg
  • Ntra. Sra. de Las Mercedes, Iglesia de San Miguel.jpg
  • San Gerónimo, Iglesia de San Miguel.jpg
  • San José, Iglesia de San Miguel.jpg
  • San Rafael, Iglesia de San Miguel.jpg
  • Virgen del Rosario, Iglesia de San Miguel.jpg

Si deseas recorrer unas etapas del camino de nuestros antepasados en Valsequillo encontrarás sus huellas.

Valsequillo formaba parte del Guanartemato de Telde, uno de los dos reinos en que se dividía Gran Canaria en el momento de la Conquista.

Existen alrededor de una veintena de conjuntos arqueológicos de los antiguos canarios en el municipio, principalmente agrupaciones de cuevas casi todos ellos reutilizados en época histórica.

Entre ellos destacan las cuevas prehispánicas localizadas e nal vertiente de solana del Barranco de San Miguel.

Muchas de ellas se encuentran reutilizadas formando parte de la viviendas actuales, como son los casos de los pagos de Tecén o de Los Llanetes. Pero es en este último,  donde se concentra el mayor número de cuevas que conservan su estado original, destacando por su espectacularidad El Roque, una pequeña fortaleza rocosa situada entre los barrancos de San Miguel y de Los Mocanes.

Otro centro importante de los habitantes prehispanicos fue según la tradición oral la montaña de El Helechal

En la cumbre de esta chimenea volcánica se cree que existió un Almogarén, término usado en Gran Canaria para identificar lugares destinados al culto por los aborígenes.

El pasado ha dejado un importante patrimonio histórico en Valsequillo, principalmente vinculado al mundo religioso.

La iglesia de San Miguel, cuya actual construcción data del siglo XX, tras haberse realizado varias reconstrucciones. Alberga un valioso patrimonio mueble eclesiástico, como La Pila Bautismal de procedencia sevillana, del siglo XV, varias esculturas del imaginero canario José Luján Pérez  como son: San Miguel Arcángel, el Cristo Crucificado, y la Dolorosa que forman parte del Calvario junto al San Juan Evangelista del escultor Silvestre Bello, la escultura castellana del siglo XVI de Nuestra Señora de la Encarnación, o un cuadro de San  Jerónimo del siglo XVI, traído de Sevilla.

A su entorno le circundan diferentes edificaciones, como la Casa Parroquial construida nuevamente en el año 1984, el Ayuntamiento, y viviendas que datan desde finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

Las actuales Parroquias de San Roque, y  de San Juan Bautista de Tenteniguada, fueron construidas a  principios del siglo XX, albergan respectivamente las imágenes de sus patronos, San Roque, que es una escultura del siglo XVIII, y  de San Juan el Chico,   que representa a San Juan Bautista como niño, que es una talla castellana del siglo XVI.

Dentro del patrimonio inmueble, destaca el Cuartel del Colmenar, construido en el siglo XVI, está formado por un conjunto de edificaciones destinadas a la vida castrense, su edificio principal tiene forma de U, con un patio central denominado “Patio de Armas”, compuesto de dos plantas, techo a dos aguas, cubierto con teja árabe, corredor sobre pilares sencillos, barandilla de madera, y en los laterales dos escaleras de acceso. Este acuartelamiento tiene vinculación con el escritor canario y universal Benito Pérez Galdós pues su abuelo estuvo destinado como Comandante de Armas de Milicias, Canarias, y su padre nació en el. Es propiedad privada.  En el año 2003 es declarado por el Gobierno de Canarias, Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento.

Debido a las relaciones socio comerciales propias del comercio del azúcar en los mercados del norte de europeo, se dio lugar a la importación de diversos productos, así como de uso litúrgico bien para los templos o para capillas privadas.

Las Tallas Flamencas formaban parte del primitivo retablo de la capilla colateral del evangelio de la Iglesia de San Juan Bautista de Telde dedicada a San Bartolomé, hoy al corazón de Jesús, ya comenzada a edificar a principios de 1538 por María Fernández Calva, hija del conquistador Alonso de Zurita el Viejo y de Catalina Fernández Calva, propietaria de uno de los ingenios azucareros existentes en el lugar.

Las cuatro esculturas de iguales proporciones talladas en madera de roble dorada y policromada, representan a Santa Catalina de Alejandría, Santa Clara de Asís, y dos santos identificables como Santa Lucía y San Bernardo, junto a otra de menor tamaño del apóstol Santiago el Mayor. Son de factura flamenca, de la región malinesa. Se encontraban en el Oratorio privado de Nuestra Señora de la Salud asentado en la Era de Mota, que data del siglo XIX, creado por el Presbítero don Cristóbal Suárez González, las cuales fueron adquiridas por él, al ser sustituido el retablo en la iglesia de San Juan Bautista de Telde. Fueron restauradas en el año 2003 por el Cabildo de Gran Canaria y cedidas al Ayuntamiento de Valsequillo.

En el año 2007, son declaradas  por el Gobierno de Canarias, Bien de Interés Cultural, con categoría de Bien Mueble.

La Virgen del Rosario es una bellísima escultura flamenca; según documento del año 1892 fue cuando se trajo la talla de Telde, pues parece ser que perteneció a San Juan de Telde, según algunos historiadores se encontraba en la Parroquia Matriz, aunque también se creía que fue la primera imagen del Hospital de San Pedro Mártir. Recibía culto durante todo el mes de octubre en la Parroquia de San Miguel Arcángel.

 

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Historia de Valsequillo

Valsequillo, por ser una de las zonas más altas del Faycanato de Telde, tuvo una gran importancia en el culto religioso aborigen, puesto que existió un Almogarén en lo alto de la “sagrada montaña” de El Helechal. Importantes son, también, los hábitats en cuevas localizados en las vertientes del Barranco de San Miguel, concretamente en Tecén y Los Llanetes.

Se sabe que los castellanos se adentraron por el Barranco de Tecén. Al llegar los conquistadores al Barranco de San Miguel, a la altura del caserío de El Colmenar, hubo una cruenta batalla con los defensores del Almogarén, entre los que destacaban los caudillos canarios Tecén y Niguada.

Desde entonces este lugar pasa a denominarse “Lugar de la Sepultura” y “Sepultura de El Colmenar”, instalándose en El Helechal la Cruz de Cristo. Posteriormente, en 1530, se construiría cerca del Barranco de San Miguel un cuartel de caballería, conocido como “Cuartel de El Colmenar”.
En 1670 se edifica una ermita, instituida en parroquia de San Miguel Arcángel por el Obispo Verdugo en el año 1800.

Dos años después, Valsequillo por Real Orden cuenta con Alcalde propio, por lo que, consecuentemente, obtiene la autonomía y la separación del municipio de Telde.

El día 12 de marzo de 1802 es una fecha de incuestionable importancia para la historia de Valsequillo, ya que en ese día la Audiencia dispone “… que el vecindario del distrito señalado por el Reverendo en Cristo Padre Obispo a la nueva ayuda de parroquia del pago de Valsequillo, elija veinticuatro vocales, quienes para el resto del año presente, nombren Alcalde que independiente del de Telde y con dependencia inmediata a las Justicias Ordinarias de esta capital, ejerza la jurisdicción pedánea, cuide de abastos y demás gubernativo y económico de aquel pago y también elijan un personero y un fiel de fechos....”. Queda así constituido el municipio de Valsequillo de Gran Canaria, con independencia del de la ciudad de Telde.

La evolución demográfica de Valsequillo de 1860 a 2006 cuenta con cuatro etapas diferenciadas. El primer período, comprendido entre los años 1860 y 1950 (3.210 y 6.261 habitantes en los años 1900 y 1950, respectivamente), se caracteriza por el crecimiento moderado de la población, típico de los municipios de medianías ligados a una agricultura de autoconsumo. El segundo período, entre 1950 y 1981 (5.733 habitantes en 1981), se define por un despoblamiento gradual; población que emigraría, primero, hacia los municipios costeros del este y sur insular para trabajar en las zafras de producción agrícola y, más tarde, hacia el sur en el incipiente mercado laboral que generan la construcción y el turismo. La tercera etapa, entre 1981 y 1991 (6.467 habitantes en 1991), se caracteriza por una ligera recuperación de efectivos poblaciones. En la cuarta y última etapa se produce un nuevo incremento demográfico, con 9.407 habitantes en 2007.

En las zonas más favorables para la agricultura han pervivido modelos de hábitat dispersos vinculados a una agricultura de subsistencia.

Este tipo de hábitat caracteriza a Valsequillo, en donde perviven los pequeños caseríos. Además, son frecuentes grandes grupos de viviendas apiñados en las márgenes de las carreteras, como Tenteniguada, Las Vegas, Casco de Valsequillo y La Barrera.

La principal fuente de ingresos de la población de Valsequillo procede de la dedicación laboral al sector terciario (servicios, construcción, transporte, profesiones liberales). Siendo la agricultura de autoabastecimiento un complemento a la economía familiar.Como en el resto de los municipios de medianías, predomina la producción de papas, hortalizas, legumbres, cereales, etc., apareciendo en los ultimos años un importante cultivo de fresas que abastece el mercado insular y siendo los almendreros los protagonistas del paisaje al que habría que potenciar como el recurso económico que fue en otros tiempos.

Actualmente, la agricultura está inmersa en un proceso de modernización; producto de ello, y luchando contra uno de sus principales problemas: el agua, se ha constituido el Consorcio de Comunidades de Regantes de Valsequillo, formado por las cinco comunidades existentes en el municipio, siendo las siguientes: Valle de San Roque; La Barrera; El Rincón y Tenteniguada; Las Vegas y Era de Mota; y, por último, Valsequillo Casco.

Las siguientes actuaciones en materia de agua, llevadas a cabo por el Ayuntamiento, el Consejo Insular de Aguas y el Consorcio de Comunidades de Regantes, han supuesto la resolución de este secular problema: construcción de dos balsas, adquisición de pozos y depósitos, construcción de la depuradora y red de impulsión, instalación de la red de distribución y el parque de contadores para el regadío, política de permutas de agua con propietarios de pozos y galerías...

La práctica de la ganadería caprina y ovina es otra actividad relevante en el municipio, destinando la producción que ésta genera, fundamentalmente, a la fabricación artesanal e industrial de quesos y a la venta de la leche.

Existe una secular tradición del uso del caballo, debido a la presencia pasada del Cuartel de Caballería y al uso de éste en las actividades agrícolas (trilla, carga…).

Dentro de las actividades empresariales de Valsequillo, cabe destacar el sector industrial con la presencia de embotelladoras de agua, derivados de la miel, viticultura, panaderías y actividades vinculadas con el sector quesero.

Cabría destacar, además, que el resto de actividades industriales y comerciales están experimentando una expansión considerable, debido a que con el aumento de población se demandan productos y servicios de proximidad, surgiendo emprendedores que van dando respuesta a estas necesidades (talleres, comercios, etc.).

Es interesante mencionar que, para el fomento y la promoción de la producción local, se dispone de un mercadillo municipal que cada domingo abre sus puertas al público con gran aceptación.